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Ya es una realidad: el gigante de las ventas online ha lanzado en Estados Unidos Amazon Pharmacy, su división para la venta online de medicamentos con prescripción médica, sean fármacos genéricos y de marca. Culmina así un proyecto que comenzó con la compra, hace dos años, de PillPack, una startup especializada en la entrega de medicamentos a domicilio a personas con enfermedades crónicas.

Amazon afianza su presencia en un sector, el farmacéutico, que mueve miles de millones al año y que le permite entrar en la e-health por la puerta grande. Se hace fuerte, así, en el único campo doméstico que le faltaba por conquistar. No es tontería: el lanzamiento de Amazon Pharmacy propició una caída de los precios de las acciones de los principales competidores de Estados Unidos, lo que resultó en pérdidas por valor de 22 mil millones de dólares para las  farmacias, distribuidoras de medicamentos e incluso aseguradoras de salud más importantes del país.

Puede que Amazon Pharmacy sea el paso más importante de la compañía de Bezos para la conquista de la e-health, pero no ha sido el único. El gigante del e-commerce ya disponía de una tienda específica dentro del marketplace, enfocada al cuidado personal y OTC, una categoría que registra crecimientos del 50% en los dos últimos años, según informa D/A Retail, y que ha experimentado un crecimiento aún mayor como consecuencia de la crisis sanitaria, tal y como contábamos en nuestro especial Consumer Health: Nuevo marketing para un consumidor pos-Covid. Alta rotación y compra frecuente: entrar en los hogares con productos farmacéuticos es el cuarto pilar sobre el que asentar el monopolio de las ventas digitales.

Además, el reciente lanzamiento de Amazon HealthLake mete de lleno a la compañía en el mundo de los datos sanitarios, gracias a un servicio que permite a las empresas sanitarias almacenar, transformar y analizar todos sus datos en la nube, un sistema dirigido a sistemas sanitarios, compañías farmacéuticas, investigadores clínicos o aseguradoras de salud y que ya cuenta con clientes como AstraZeneca o Pfizer, por citar sólo las dos que más nos están resonando en los oídos estos últimos meses.

El gigante del e-commerce tampoco ha perdido de vista al usuario: en agosto lanzó Amazon Halo, una app asociada a un wearable en forma de pulsera que monitoriza el estado de salud del usuario a través de un análisis del estado físico y emocional. La sensibilidad de los datos personales sobre salud los convierten en unos de los más complicados de recabar, sin embargo, la conveniencia puede hacer que los usuarios, cada vez más acostumbrados a ceder sus datos, acaben venciendo sus temores. Eso sin tener en cuenta que un usuario que compra un medicamento en Amazon, sin darse cuenta, ya está dando información a la plataforma sobre sus dolencias, dato mucho más atractivo para el marketplace en caso de que éstas sean crónicas.

Amazon Pharmacy

E-health data: la guerra fría digital

¿Cuál es el verdadero beneficio que Amazon saca de todos estos movimientos? Los datos de salud de los usuarios. Pero Amazon no es la única interesada es este pastel: todas las grandes tecnológicas tienen un gran interés en capturar datos sobre la salud para nutrir sus herramientas de análisis, poder comercializarlas en hospitales o centros de investigación o utilizarlas con fines publicitarios o de venta. Google, Apple o Microsoft son otros de los principales actores en el campo del e-health data.

Google sigue el mismo camino con Google Health. Hace un año saltaba la noticia de que el buscador había accedido a decenas de millones de historiales médicos en Estados Unidos, gracias a un acuerdo con un grupo médico privado. En este mismo sentido, Google ha potenciado las capacidades de su Google Assistant con su programa Medical Digital Assist y entrena a sus modelos de inteligencia artificial en la detección del cáncer o el tratamiento de la diabetes.  Amazon, por su parte, cuenta con un equipo especializado en salud y bienestar dentro de la división de Alexa, centrado en los cuidados de pacientes diabéticos y de personas mayores.

Apple no se queda fuera de este juego: lleva años recabando datos personales de salud a través de su app Salud y su Apple Watch, y también ha llegado a acuerdos con proveedores médicos en Estados Unidos que le permitan acceder a historiales médicos e integrarlos con los datos que ya posee. mientras Microsoft ofrece Azure for Health, un servicio específico basado en inteligencia artificial que analiza los historiales médicos de los pacientes. O la supercomputadora Watson, de IBM, un proyecto con el que la tecnológica se acerca al sector sanitario para facilitar prescripciones y diagnósticos médicos.

Los datos sobre la salud son oro: su cruce con otro tipo de datos que poseen las grandes tecnológicas permiten crear perfiles de consumidores muy precisos, favoreciendo la trazabilidad o el perfilado social y arrojando luz sobre los hábitos relativos a la salud y el bienestar. Una mina de diamantes sobre todo en países como Estados Unidos, donde el mercado médico es predominantemente privado y genera un volumen de negocio anual que es dos veces el PIB de España.

Amazon Pharmacy no tiene recorrido en España… al menos de momento

España es un país con mucho menos atractivo para Amazon de lo que lo es Estados Unidos, debido a su sistema sanitario público y a las limitaciones de venta de medicamentos a través de Internet (Está prohibida la venta online de medicamentos con receta, y sólo se permite comercializar los que no la requieren a través de una serie de farmacias online verificadas). Amazon Pharmacy no tiene cabida en España por el momento, debido a la Ley de Garantías y Uso Racional del Medicamento.

Sin embargo, la venta de productos de parafarmacia y de herbolario, que Amazon sí comercializa en nuestro país, hacen posible que el gigante del e-commerce comience a disponer de datos relativos a la salud de usuarios españoles. Tanto Amazon como el resto de gigantes tecnológicos lanzan y trabajan en propuestas que les permitan comenzar a recabar esta información también en nuestro país: el modo más habitual es a través del uso de apps y wearables relacionados con el control de la salud.

Está por ver si Amazon Pharmacy puede suponer una buena oportunidad para aquellas empresas farmacéuticas, españolas o europeas, que deseen entrar en el mercado estadounidense de los medicamentos. No parece muy posible acceder a un país dominado por el lobby farmacéutico más poderoso del mundo. Aunque, con Amazon, nunca se sabe… Recordemos que, cada vez que abre la boca, sube en bolsa.