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Aunque lo cierto es que la Televisión Social ya es un hecho, en un futuro cercano asistiremos a una auténtica revolución en el concepto de televisión y en las posibilidades que su integración con Internet, las redes sociales y dispositivos periféricos ofrecerán no sólo a las cadenas y a los telespectadores, sino también a las marcas y a las agencias de publicidad y marketing.

Si bien podemos asegurar que el televidente 2.0 comienza a existir desde el mismo momento en el que publica un tweet que hace referencia a un determinado programa, las posibilidades que el binomio TV-Internet esconde son extraordinarias.

La televisión social no es posible contando únicamente con un televisor al uso. Es necesario que el telespectador 2.0 disponga de un acceso a Internet que le conecte con el resto de telespectadores y le permita expresar su opinión. Evidentemente, el boom de este binomio se produce con el auge de los smartphones y tablets, que facilitan que el usuario pueda estar conectado cómodamente desde su sofá mientras ve la tele.

Según los últimos datos de la consultora Nielsen en su estudio Smartphone Insights Q3 2011, a finales de 2011 casi la mitad de los dispositivos móviles que había en España ya eran smartphones, y 2012 se perfilaba como el año de la instauración definitiva del smartphone. Por otra parte, un reciente estudio elaborado por la Online Bussiness School (OBS) sobre El Uso y equipamiento de nuevas tecnologías en los hogares en 2012, el 6,2% de los hogares españoles cuenta con una tablet, dispositivo preferido a la hora de interactuar en el universo televisivo del 2.0. El 48,8% de los hogares dispone de un ordenador portátil y en el 99,6% hay televisor.

Con esta información en la mano, no es difícil prever que, dentro de muy poco, comentar en la Red lo que ocurre mientras vemos televisión o interactuar con nuestros programas favoritos va a ser algo completamente rutinario y normal para cualquier persona. De momento, la tendencia está despuntando en España, como podemos apreciar a través de empresas como Tuitele, que monitorizan, miden y analizan la actividad social que se genera en Twitter en tiempo real en relación a los programas de televisión emitidos en nuestro país, un tan novedoso como necesario servicio que ya ofrecen desde hace tiempo empresas extranjeras como BlueFin Labs, o TrendrrTv. Una vez que esto esté bien montado, nos reiremos, y mucho de los desfasados y rudimentarios audímetros.

Al margen de las empresas que se han creado destinadas a la medición, han surgido de forma paralela una serie de aplicaciones o redes sociales verticales asociadas al consumo de contenido televisivo, tales como GetGlue o GoMiso, ambas de Estados Unidos, y muy locales debido a su propia naturaleza, pues consisten en hacer check-in en los programas mientras se emiten. En España, que yo conozca, no existe aún algo específico, pero os agradecería que si conocéis alguna, me lo digáis. De momento, los early adopter en España utilizan Miso porque permite agregar manualmente diferentes programas de nuestro país sobre los que comentar, pero lo cierto es que nos está haciendo falta una plataforma propia. ¿Algún desarrollador en la sala?

Pero la televisión social tiene un potencial que va mucho más allá de que los televidentes 2.0 comenten en su Facebook un aspecto relacionado con un programa, o de que participen en un debate colectivo a través de un hashtag, pues la tecnología que nos puede ofrecer la televisión interactiva incluye una interacción social facilitada a través sistemas de chat de texto, audio o videoconferencia o la recomendación y valoración a través de comentarios de los telespectadores en plataformas pertenecientes a los propios programas. El reto se sitúa ahora mismo en la desaparición de los dispositivos auxiliares, de modo que la televisión social se pueda llevar a cabo desde la propia pantalla. O en otras palabras: el reto es la instauración de televisores sociales.

Finalmente, y para concluir, es cierto que por el momento las redes sociales son el escenario donde tienen lugar las conversaciones acerca de la televisión, aunque el potencial que pueden llegar a desarrollar las cadenas, teniendo de su lado las posibilidades tecnológicas, es gigantesco. Los usuarios cuentan cada vez más con Internet en dispositivos móviles en sus casas, facilitando la navegación mientras se ve televisión, por lo que cada vez más el telespectador combina el visionado de televisión con la utilización de dispositivos de conexión a Internet. de este modo, comentar «la jugada» es algo que aflora casi de forma natural, convirtiendo al televidente tradicional en un televidente 2.0 sin que ni él mismo se percate. Queda mucho camino por andar todavía, pero es bonito asistir al comienzo de un nuevo concepto de televisión, más democrático y bidireccional.

Imagen: Marketing Directo

Fuentes: La Vanguardia; EuropaPress; NielsenOnline Bussiness School

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